LCI – Declaración del 1º de Mayo de 2026: ¡Marxistas-Leninistas-Maoístas de todos los países, uníos!
¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Proletarios de todos los países, uníos!
Declaración del 1º de Mayo de 2026
¡Marxistas-Leninistas-Maoístas de todos los países, uníos!
¡Pueblos revolucionarios del mundo uníos y derrotad al imperialismo, al revisionismo contemporáneo y a todos los reaccionarios!
La Liga Comunista Internacional saluda al proletariado internacional, las masas populares del mundo y al Movimiento Comunista Internacional por el Día Internacional del Proletariado.
Este año celebramos el 60º aniversario del inicio de la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) dirigida por el Presidente Mao Tsetung. Representa un hito histórico en la experiencia histórica de la Revolución Proletaria Mundial. Si echamos la mirada hacia las décadas pasadas, podemos ver que su importancia con el tiempo sólo ha crecido y sus lecciones imperecederas necesitan ser enarboladas más que nunca, defendidas y aplicadas. También, en este día, rendimos homenaje al Camarada Basavaraj, Secretario General del Partido Comunista de India (Maoísta) quién sacrificó su vida heroicamente hace casi un año, en defensa del marxismo-leninismo-maoísmo, del Partido y de la Guerra Popular. ¡Honor y Gloria eterna al Camarada Basavaraj!
Hoy las condiciones objetivas para el desarrollo de la revolución en el mundo son excelentes. La revolución es la tendencia política e histórica principal. Las Guerras Populares persisten y nuevas están por iniciar. Hoy en día tenemos una situación compleja en la que todo tipo de guerras estallan, coincidiendo con la creciente explosividad de las Masas. Por lo que no es extraño que los defensores del Viejo Orden, los imperialistas y sus sirvientes, hacen todo lo que pueden para confundir al pueblo y difundir el pesimismo. Con esto, los comunistas tenemos razón de más para asir firmemente el concepto estratégico de Mao Tsetung, ampliamente difundido durante la GRCP: ¡El imperialismo y todos los reaccionarios son tigres de papel! Fue precisamente con este espíritu valiente y desafiante como el Camarada Basavaraj dio su vida. ¡Armémonos a nosotros, a nuestra clase y a los Pueblos de la misma forma, y no habrá vil derrotismo revisionista u oportunista que sea capaz de causar confusión!
El imperialismo está en una crisis general de descomposición
El imperialismo, la fase superior del capitalismo, es capitalismo monopolista y capitalismo en descomposición. No puede ofrecer ningún progreso a las masas, sólo mayores guerras de robo, explotación y opresión. Hoy, el 10% de más ricos poseen el 75% de la riqueza mundial. El 0,001% de las personas más ricas, alrededor de 60.000 multimillonarios, poseen 3 veces más riqueza que la mitad de la humanidad. Es un proceso de concentración que se acelera cada vez más, a un ritmo de un 8% por año desde los años 90. En 2025, la riqueza de los multimillonarios creció un 16%, tres veces más que en los cinco años anteriores.
El imperialismo representa una enorme centralización del Capital en las manos de los Capitalistas Financieros de un puñado de países. De las 80 empresas con mayor ingresos en efectivo en el mundo, 35 son de los Estados Unidos, 19 de China, 5 de Alemania y 5 de Japón. Esta concentración es aún mayor en los bancos: cada uno de los 12 bancos más grandes en el mundo, la mayoría de Estados Unidos o China, tienen activos valorados en más que todo el PIB de Brasil. Los fondos mundiales de la reserva monetaria, usadas por los imperialistas para aumentar el control y centralización, también expresan esta tendencia. Actualmente, las acciones del Tesoro de los Estados Unidos y los fondos soberanos de los países europeos representan juntos el 80% de las reservas mundiales monetarias (60% y 20% respectivamente), mientras que el Renmibi chino sólo ha alcanzado el 2,83%, lo cuál muestra la fuerza hegemónica de Estados Unidos en comparación con China y otros países.
El falso discurso del imperialismo sobre el medio ambiente cubre el hecho de que el 1% de los más ricos son responsables del 41% de emisiones de carbono, y si consideramos al 10% de los más ricos, el número aumenta al 77%. Al mismo tiempo, la mitad de la población mundial, los pobres, representa sólo el 3% de las emisiones.
El imperialismo, fase monopolista de capitalismo moribundo, lejos de representar el progreso, mantiene a las mujeres atadas a la explotación y opresión. Las mujeres, quienes representan la mitad de la población mundial, sólo reciben un cuarto de los salarios. La violencia contra la mujer también crece en todas partes. Sin embargo, ha sido en Gaza cuando la violencia contra la mujer ha sido la más alta del mundo, con al menos 38 mil mujeres asesinadas por las hordas sionistas.
Al menos 1.100 millones de personas en los países oprimidos por el imperialismo viven en la extrema pobreza. 2.300 millones de personas se enfrentan a una situación llamada inseguridad alimentaria grave o moderada y tienen que enfrentarse a una inflación disparada. Entre estas Masas, una gran parte son los mismos campesinos quienes producen alrededor del 70% de los alimentos del mundo.
Las guerras del imperialismo estadounidense agudizan aún más la aceleración de un nuevo estallido de una crisis económica mundial y un empeoramiento de las condiciones de vida de las Masas (acrecentado por la inflación). La burbuja del sector inmobiliario chino y las dificultades de los imperialistas chinos para hacer crecer el consumo interno, se suman a la burbuja de las grandes empresas tecnológicas de Estados Unidos (quienes controlan el 40% de las acciones del capital estadounidense).
El imperialismo está en una crisis general de descomposición. Cuando intenta superar la crisis, descarga su barbarie contra los pueblos oprimidos con incluso mayor crueldad, expandiendo las guerras de agresión y saqueo. En un intento desesperado por mantener su rol hegemónico, el imperialismo estadounidense aplica una creciente presión sobre los otros imperialistas europeos occidentales (así como sobre Japón y Australia) para forzarles a seguir sus dictados y servir a sus intereses, lo cual lleva a una mayor contienda y a una agudización de la lucha entre los imperialistas. Se están desenvolviendo nuevas guerras de saqueo en América Latina, África y Asia, incluyendo el llamado Oriente Medio.
Sin embargo, la ofensiva contrarrevolucionaria del imperialismo, principalmente impulsada desde el inicio de los años 90, que busca detener el desarrollo de las luchas del proletariado internacional y las luchas de liberación nacional, ha fracasado por completo. Las condiciones objetivas y subjetivas para el desarrollo de las dos fuerzas de la revolución mundial, el movimiento de liberación nacional y el movimiento proletario internacional, se desarrollan favorablemente mostrando claramente el comienzo de un Nuevo Periodo de Revoluciones en el mundo.
Nuestras Tareas
Incluso si las fuerzas subjetivas de la revolución aún son relativamente débiles, aún lo son más los Partidos, fuerzas armadas y regímenes de las clases dominantes: las fuerzas de la contrarrevolución descansan sobre una base podrida. Esto ofrece las condiciones para que las fuerzas de la revolución avancen por saltos. Bajo estas condiciones, las fuerzas de todo el movimiento comunista internacional están llamadas a un gran desafío: poner el Marxismo-Leninismo-Maoísmo como mando y guía para impulsar la Revolución Proletaria Mundial.
Para cumplir esta tarea histórica, es inevitable y urgente avanzar en la constitución y reconstitución de los Partidos comunistas marxistas-leninistas-maoístas para, en medio de la dura lucha de clases, en medio de una situación de guerras de todo tipo, ser capaz de desarrollar la guerra revolucionaria, la Guerra Popular, para impulsar la Revolución Proletaria Mundial. Los comunistas por todo el mundo tienen dos tareas urgentes. La primera y por encima de todo, defender la roja bandera del Marxismo-Leninismo-Maoísmo ondeante en India, cerrar filas con el Partido Comunista de India y elevar el apoyo a la Guerra Popular y llevarlo a nuevas niveles, rechazando el ataque conjunto del Imperialismo, Revisionismo y la Reacción. En segundo lugar, impulsar la movilización anti-imperialista mundial, elevando su combatividad mediante acciones que arrasen con las ataduras legalistas y reformistas que el oportunismo y el revisionismo intentan imponer, desatando la justa ira de las Masas, especialmente apoyando las luchas contra la agresión imperialista y por la liberación nacional de las naciones y pueblos en América Latina y Oriente Medio, que son el aspecto de base.
Este nuevo periodo está marcado por un hecho de gran trascendencia: el Diluvio de Al-Aqsa del 7 de Octubre de 2023. Este evento no fue solamente un acto heroico de un pueblo oprimido, sino también una derrota para el imperialismo estadounidense en la región. La contraofensiva de la Resistencia Nacional Palestina el 7 de Octubre removió completamente los cimientos del orden regional y mundial. Ha mostrado que los de abajo ya no aceptan vivir como antes, y que los de arriba no pueden seguir gobernando como lo hacían. Todo este desarrollo de la situación mundial está profundamente marcado por este gran evento. El Diluvio de Al-Aqsa representa la derrota de los Acuerdos de Oslo y de los Acuerdos de Abraham, y un golpe contra el Estado de Israel, el principal bastión de la potencia imperialista estadounidense en la región, y forzó al imperialismo estadounidense a ayudar más que nunca al Estado de Israel y a incrementar su guerra de agresión para mantener su dominio.
La Resistencia Nacional Palestina ha luchado heroicamente contra el atroz genocidio durante tres años, un enemigo armado y financiado por la Potencia imperialista más poderosa con diferencia del mundo, con un armamento superior, forzándola a llegar a un acuerdo de paz. Se ha mostrado al mundo entero el “carácter de tigre de papel” del imperialismo estadounidense y sus esbirros israelíes. Las contradicciones se han profundizado dentro de Israel. Israel es más dependiente que nunca del dinero y armamento estadounidense para sobrevivir.
Los tres años de la inquebrantable Resistencia Nacional Palestina han elevado la conciencia política de las Masas en todo el mundo, como un resultado del movimiento anti-imperialista que se desarrollo en todos los países, tanto oprimidos como imperialistas, de un modo impresionante. La existencia del Estado de Israel es cuestionada más que nunca por los Pueblos del mundo, que quieren ver su destrucción y la construcción de una Palestina libre. Una creciente nueva ola del movimiento anti-imperialista está alcanzando cada rincón del mundo, la cuál llama a barrer el imperialismo y acabar con toda reacción. Tras tres años de guerra, los hechos muestran que son las Masas, el Pueblo de Palestina, quienes son verdaderamente poderosos y no los imperialistas estadounidenses y sus esbirros israelíes.
En su guerra de agresión contra Irán, Estados Unidos busca realizar un “cambio de régimen”, a través de sus lacayos locales, y retomar el control del país que fue perdido en 1979. Entre sus objetivos, uno fue evitar el acercamiento estratégico de Irán hacia China y debilitar el suministro de energía de este último país. Sin embargo, no fue sólo una guerra por el control de recursos. Al golpear Irán, los imperialistas estadounidenses también buscan aislar y derrotar a las fuerzas de la resistencia nacional contra el imperialismo estadounidense en la región. Tras más de 40 días de feroz campaña militar conjunta contra Irán, Líbano, Palestina y Yemen, Estados Unidos ha fracasado a la hora de alcanzar cualquiera de sus objetivos.
Los genocidas Trump y Netanyahu reclaman falsas victorias. El Presidente Mao dijo que los imperialistas estadounidenses son enormemente arrogantes y no atienden a razones. Esta característica viene de su propia naturaleza de clase y su descomposición actual. Su arrogancia sólo llevará a mayores fracasos. A pesar sufrir sucesivas derrotas, el imperialismo estadounidense continuará causando problemas hasta su derrota final, esta es la lógica de todos los imperialistas.
En América Latina, Estados Unidos acelera sus planes para incrementar su control en la región. El imperialismo estadounidense ha orquestado el secuestro del Presidente Maduro y Cilia Flores y bombardeado Venezuela para controlar el país y su petróleo. Los imperialistas estadounidenses han bombardeado la cuna de la lucha de independencia contra el dominio colonial español, apuntando sus armas directamente contra los pueblos de América Latina, especialmente contra la nación cubana que ha estado resistiendo el poder estadounidense durante décadas, luchando contra el bloqueo criminal y la continuada agresión y ha defendido su soberanía. Hoy más que nunca, debemos levantar la consigna ¡Yanquis, no! ¡Cuba, sí!
La vil agresión contra Venezuela fue sólo el comienzo de una nueva ofensiva de la injerencia y agresión imperialista contra el continente. En esta nueva situación todo el mundo deberá escoger un lado. El lado de la mayoría: el de los pueblos indígenas, campesinos, masas obreras de las ciudades y el campo, la juventud (quienes se alistan en las primeras filas de la lucha) y las organizaciones que se levantan contra la agresión imperialista y sus lacayos. O el lado de los peores traidores, los partidarios de la teoría de la subyugación nacional, aquellos como Lula, Sheinbaum, Boric, Petro, quién se apresuró a ofrecer su despreciable servicio a Trump y se arrastró a la Casa Blanca a pedir armas contra la guerra campesina en Colombia, y la señora Rodríguez.
La agresión yanqui contra América Latina, que sin duda crecerá aún más en el periodo viniente, es una confirmación real del hecho decisivo de que el continente es el eslabón más débil de la cadena imperialista, el campo de batalla donde el futuro desarrollo de la Revolución Proletaria Mundial será definido. En Brasil, el país con la mayor concentración de masas en América Latina, se están forjando batallas que harán que el viejo orden y la dominación imperialista tiemblen.
Los imperialistas están extendiendo sus fuerzas sobre amplias zonas de América Latina, Asia y África. También están movilizando sus aparatos represivos dentro de los países imperialistas contra su propio pueblo. Los imperialistas y reaccionarios, como los gigantes con pies de barro que son, en realidad no son más que pequeñas fortalezas, pequeñas islas rodeadas por todos los lados. Los pueblos oprimidos de Asia, África y América Latina son parte de un enorme océano de masas del proletariado y los pueblos oprimidos. Cuanto más penetre el imperialismo en estas zonas revolucionarias, antes se verá rodeado por mares de masas rebeldes del mundo que le enterrarán por olas.
La política del imperialismo es dividir a los pueblos por religión, etnia, origen, nacionalidades. La política de los comunistas es unir a todas las masas oprimidas y explotadas contra un enemigo común. Los anti-imperialistas abogamos por el derecho de autodeterminación de todas las naciones. Derrotar la agresión imperialista es parte de las tareas de la Revolución de Nueva Democracia. Ese es el porqué los comunistas debemos apoyar y tomar parte activa en la resistencia, luchando con independencia y decisión propia, contra la agresión y en medio de la lucha, establecer una dirección proletaria marxista-leninista-maoísta, la cuál es condición indispensable para una lucha consecuente contra el imperialismo, necesariamente ligada a la lucha por completar la Revolución Democrática en los países oprimidos.
Aquellos quienes han asumido una firme posición en los hechos por la resistencia nacional contra la agresión imperialista estadounidense y sionista, en defensa del derecho de autodeterminación, están objetivamente del lado del frente anti-imperialista y deben ser apoyados mientras mantengan esta posición. Por lo tanto, teniendo en cuenta que los pueblos y masas trabajadoras del mundo están empuñando las armas contra los agresores imperialistas, debemos decir: ¡Cuantos más, mejor! Que también otras clases empuñen las armas para defender la soberanía de una nación es bueno, también debemos decir “mejor más que menos”.
Todos aquellos que actúan como, o se ofrecen como, peones de los agresores imperialistas, son parte del frente de la agresión imperialista y es un deber de los anti-imperialistas el denunciarlos y combatirlos.
El imperialismo estadounidense está cada vez más aislado, y todos los pueblos del mundo reconocen que el imperialismo es la fuente de todas las guerras. La lucha contra la agresión imperialista es una gran fuente de inspiración y el movimiento anti-imperialista se alza por todas partes. Esta corriente es la base principal para el impulso para el desarrollo de la Revolución en el mundo.
Sin embargo, la lucha consecuente contra el imperialismo no se debe limitar a la lucha contra la agresión. Para poder desarrollar una lucha consecuente se deben destruir las bases de la dominación imperialista en los países del capitalismo burocrático, la gran burguesía y los terratenientes, mediante la Revolución de Nueva Democracia. En los países imperialistas, los imperialistas deben ser combatidos en sus propias ciudadelas, una lucha que debe ser llevada a cabo inseparablemente del movimiento de liberación nacional de las colonias y semicolonial, mediante la Revolución Socialista. La expresión más elevada, más concreta y mas consecuente de lucha contra el imperialismo se encuentra donde se desarrollo como verdaderas revoluciones dirigidas por Partidos Comunistas marxistas-leninistas-maoístas a través de las Guerras Populares. Estas luchas con las mas elevadas trincheras en la lucha por barrer el imperialismo y la reacción de la faz de la tierra y construir el nuevo poder.
Este es el porqué, actualmente, nuestros corazones y mentes se deben dirigir al subcontinente indio, donde el Partido Comunista de India (Maoísta) dirige una Revolución de Nueva Democracia mediante la Guerra Popular, movilizando valerosamente a las amplias masas del Pueblo en defensa de sus derechos, y entre ellas, la más elevada: la revolución. En el país más poblado del mundo, los imperialistas y sus lacayos desenvuelven una atroz guerra contra el pueblo. La infame Operación Kagaar que recientemente ha finalizado, fue otro capítulo más de la Guerra Contra el Pueblo dirigida por las clases dominantes indias que son sirvientes del imperialismo. Hoy podemos afirmar que la Operación Kagaar ha fracasado, así como las operaciones previas, como la Operación Green Hunt, así como todas las futuras operaciones contrarrevolucionarias contra el pueblo fracasarán, hasta la derrota final de la reacción.
Los fascistas que buscan sofocar por todos los medios la revolución india, no conseguirán nada más que hacer que la voz de esta última se extienda por todo el mundo. El grito de guerra del Camarada Basavaraj resuena por todo el mundo. La decisión de los comunistas de cerrar filas con el PCI (Maoísta) es la prueba más grande de esto.
¡Bombardear los cuarteles generales del revisionismo!
El Presidente Mao nos enseñó que sólo combatiendo al revisionismo es posible desarrollar las fuerzas de la revolución. Esto es porque, al enfrentarnos a nuevas tareas de la revolución mundial, es necesario elevar la lucha entre el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y el revisionismo en todas sus formas. Hoy, cuando celebramos el 60º aniversario de la GRCP, debemos reafirmar nuestra lucha contra la restauración capitalista en China, elevando nuestra lucha contra el revisionismo del falso “PCCh”. El revisionismo de Xi Jinping representa una de las principales variantes de revisionismo, uno de los principales peligros para el movimiento proletario internacional y el movimiento de liberación nacional y debe ser ferozmente combatido en todos los frentes.
El revisionismo de Xi Jinping es parte de la corriente contrarrevolucionaria en el mundo, que usa falsas banderas rojas para combatir el desarrollo de las dos corrientes de la revolución mundial. Xi Jinping es un leal seguidor del camino de Deng Xiaoping, definido en 1988 como “pasar de la lucha de clases a la productividad, del aislamiento al aperturismo”. Los socialimperialistas chinos son socialistas en las palabras e imperialistas en los hechos.
El papel de la China socialimperialista y la Rusia imperialista en recientes conflictos muestran su naturaleza. La soberanía siria fue vendida en un acuerdo entre los imperialistas rusos y los norteamericanos, entregando el país a los señores de la guerra, mercenarios pro-imperialistas salafistas, a cambio de sus intereses en Ucrania. Se mostró como, en colusión y pugna, Rusia sirvió la soberanía china en un plato a los imperialistas estadounidenses.
En Palestina, al mismo tiempo que el Frente de Resistencia Nacional libra una feroz guerra contra la ocupación y el genocidio perpetrado por Israel, los socialimperialistas chinos fortalecen sus relaciones como el segundo socio socioeconómico de Israel y el primer destino de sus exportaciones. Mediante sus agentes, animan a la capitulación y al camino burocrático representados por la falsa “Autoridad Palestina”.
Los socialimperialistas chinos, mientras realizan “suaves” declaraciones contra la guerra de agresión, entre bastidores negociaron la soberanía de esos países y los intereses del Pueblo a cambio de acuerdos por sus propios intereses económicos. Para desviar al movimiento anti-imperialista del camino revolucionario, los revisionistas seguidores de Xi Jinping intentan resucitar las mal llamadas teorías “tercermundistas”, teorías del “Sur Global”, los BRICS, etc. En esto, cuentan con la ayuda de viejos Partidos revisionistas por todo el mundo. Esta es una contracorriente que busca debilitar y desviar al movimiento de liberación nacional para servir a los intereses de los diferentes imperialistas.
En 1966, en el inicio de la GRCP, el Presidente Mao definió el revisionismo como el abandono de la lucha contra el enemigo. Esta es la esencia del revisionismo moderno. Este es el espíritu difundido por el revisionismo de Xi Jinping, el espíritu de la capitulación en la lucha contra el imperialismo y la reacción.
El Presidente Mao declaró que el proletariado tiene un brillante futuro y que los revolucionarios son optimistas proletarios, esta es una cuestión ideológica de gran importancia. Superar lo viejo con lo nuevo es una ley general e inviolable del Universo. El pesimismo es una expresión de revisionismo, refleja ideología no proletaria, opuesta al materialismo dialéctico, es la antesala de la capitulación y la liquidación, y debe ser barrido de nuestras filas.
La camarilla revisionista, capituladora y traidora de Sonu en India y sus seguidores en el MCI, son leales abanderados del pesimismo, la capitulación, la falta de confianza en las masas, en el Partido y en la revolución. Para ellos, no son las masas, sino los imperialistas quienes son todopoderosos. No les importan los intereses y el destino de las masas, del proletariado y el pueblo, lo único que llena sus corazones y mentes es el individualismo.
Su espíritu es el opuesto al de verdaderos dirigentes del PCI (Maoísta) como el Camarada Basavaraj, quien armó al Partido con el espíritu de combatir al enemigo, con valentía, dando ejemplo de dar la vida de uno mismo por el Partido y la Revolución. Defendiendo el camino de la Guerra Popular, el Camarada Basavaraj declaró que “El EGLP debe convertirse en un ejército rojo invencible que se atreva a destruir al enemigo, revelando su verdadero valor. La Guerra Popular librada por tal ejército rojo dirigido por el Partido es invencible.”
Además el Camarada Basavaraj destacó y ha sido probado con su propia vida que: “es muy necesario luchar con coraje, valor, y sacrificio para defender nuestro Partido, el EGLP y los órganos de poder popular de los ataques del enemigo, para conseguir nuevas victorias, avanzar en saltos e infligir más pérdidas al enemigo. Por lo tanto, nuestra ofensiva contra el enemigo debería estar siempre llena de odio de clase, valentía y determinación. Debemos entender que no es posible alcanzar nuestro objetivo político y materializar los intereses del pueblo sin sacrificio.”
Todos los comunistas del mundo deberían combatir el capitulacionismo de Sonu y encarnar el audaz espíritu del Camarada Basavaraj y el de varias decenas de Dirigentes e innumerables Masas quienes han sacrificado sus vidas por la revolución. Al sacrificar su vida por el Partido y la Revolución, el Camarada Basavaraj no permitió que la ideología del proletariado y el Partido fueran manchados, conquistando una victoria completa del PCI (Maoísta) contra el revisionismo y la capitulación y así, una victoria para el conjunto del MCI.
Xi Jinping re-rehabilitó a Li Shaoshi, el “Khrushchev chino” para impulsar la propaganda de la “transición pacífica”, la “coexistencia pacífica” y la “competición” pacífica, para reemplazar la lucha contra el imperialismo y la lucha de clases con la podrida “teoría de las fuerzas productivas”. Justo como la LOD en Perú y Prachanda en Nepal, la camarilla de Sonu en India aboga por la negación de la Revolución de Nueva Democracia, la negación de la fase de la Revolución Agraria, la necesidad de destruir la base semifeudal en países semicoloniales, cuando afirma que “la semifeudalidad ya ha sido superada” como “un resultado de la dominación imperialista”.
El Camarada Basavaraj nos enseñó que los comunistas deben movilizar a los campesinos militarmente a una gran escala en una revolución armada para resolver plenamente la cuestión de la tierra, esta es la condición básica más esencial y la precondición para derrotar a todos los enemigos y completar la Revolución de Nueva Democracia. Estas son las verdades que deben ser firmemente enarboladas por todos los comunistas.
Aún hay partidarios encubiertos de las ideas de Sonu en las filas del MCI, avergonzados seguidores de Avakian, Prachanda y la LOD, y de Xi Jinping. Se envuelven en rojas banderas, para hacer proclamas “contra el imperialismo y en defensa de la Guerra Popular en India”, pero no combaten realmente al imperialismo en los hechos y rechazan ir contracorriente. Estos caballeros no pierden una sola oportunidad para pronunciarse contra el sectarismo en defensa de la “unidad”, pero al mismo tiempo atacan viciosamente a cualquiera que no acepte su “rol dirigente”, intrigando y conspirando con conocidos traidores y chivatos, y buscando la unidad con la “residencia de ancianos de caridad ideológica” representado por la revisionista ICOR. Son lo mismo, como aquellos que lanzan duras palabras contra el imperialismo pero hace tiempo que se rindieron contra la burguesía imperialista en los países imperialistas (lo que también incluye su “propia burguesía”), y predican el socialchovinismo y el socialpatriotismo. Esta es la quinta columna contra el MCI y la Revolución Mundial que debe ser desenmascarada.
El revisionismo es el principal peligro para el MCI, es una contracorriente que busca entorpecer las luchas contra el imperialismo y desviarlas del contenido revolucionario dividiendo las dos corrientes de la revolución mundial.
Debemos aprender y aplicar lo que el Presidente Mao definió sobre la estrategia y táctica de la revolución mundial para la época actual: ¡Marxistas-leninistas-maoístas de todos los países, uníos! ¡Pueblos revolucionarios de todo el mundo uníos y derrotad al imperialismo, al revisionismo contemporáneo y a todos los reaccionarios! De este modo, el movimiento de liberación nacional se une con el movimiento proletario internacional y estas dos fuerzas impulsan el desarrollo de la historia mundial.
La revolución proletaria toma una forma nacional, pero en su esencia es internacional. La revolución en cada país se desarrolla como parte y de forma inseparable de la Revolución Mundial. La LCI reafirma su juramento a continuar removiendo cielo y tierra para avanzar en la principal tarea de poner el Maoísmo como mando y guía de la Revolución Proletaria Mundial, reunificando el MCI y avanzando en la construcción de una organización internacional del proletariado, en el camino de reconstituir la gran Internacional Comunista, un ejemplo indispensable del movimiento comunista para golpear al imperialismo en cada parte del mundo como un solo puño de hierro.
¡Viva el 60º aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria!
¡Bombardear los cuarteles generales del revisionismo!
¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!
¡Viva la Liga Comunista Internacional!
¡Abajo el imperialismo! ¡Viva la Guerra Popular!
Liga Comunista Internacional
1º de Mayo de 2026